Juan Pablo Serrano
Periodista comunitario COCUZA
Zapamanga, Floridablanca — A simple vista, el salón de la sede de COCUZA parecía el mismo de siempre: sillas plásticas, un ventilador al fondo y la luz de la tarde entrando por las ventanas. Pero los martes y jueves de marzo, ese espacio se convirtió en algo diferente: un lugar donde 24 jóvenes entre 13 y 19 años aprendieron que sus historias valen la pena ser contadas.
El primer taller de escritura creativa de COCUZA nació de una idea sencilla: muchos jóvenes del barrio tienen cosas que decir, pero pocas oportunidades de aprender a decirlas. La convocatoria se llenó en tres días. La docente a cargo, Valentina Rueda —escritora nacida en Bucaramanga y colaboradora de la corporación desde hace un año—, diseñó un programa de ocho sesiones que combinó técnicas narrativas con ejercicios de memoria, escucha y observación del entorno.
"Les pedí que escribieran sobre algo que ven todos los días y que nadie más ve igual que ellos. Las historias que salieron me dejaron sin palabras. Hay una escritora y dos escritores aquí que, si siguen, van a publicar libros de verdad."
El taller exploró tres géneros a lo largo de las semanas: el cuento corto, la crónica periodística y la poesía libre. En cada sesión, los participantes escribían durante 20 minutos sin levantar el lápiz, leían en voz alta si querían, y recibían comentarios del grupo. "Al principio nadie quería leer", recuerda Sofía Prada, de 16 años. "En la cuarta sesión ya peleábamos por quién leía primero."
Los textos abordaron temas inesperadamente profundos: la abuela que espera en el andén, el partido de fútbol que terminó en pelea, la primera vez que alguien del barrio viajó en avión, el perro que desapareció un martes y nunca volvió. Historias chiquitas con un peso enorme.
Al finalizar el taller, los participantes seleccionaron 15 textos —cinco cuentos, cinco crónicas y cinco poemas— que fueron editados y diagramados por el equipo de comunicaciones de COCUZA. La publicación resultante, titulada "Desde aquí se ve todo", salió impresa en 200 ejemplares que se distribuyeron de forma gratuita en la biblioteca del barrio, el colegio Gustavo Rojas Pinilla y la propia sede de la corporación.
"Cuando vi mi nombre impreso pensé que era un error. Después lo leí tres veces seguidas y me di cuenta de que era mío de verdad. Nunca había publicado nada. Eso no se olvida."
COCUZA ya confirmó una segunda edición del taller para el mes de mayo, esta vez abierta también a adultos mayores del barrio. La idea es crear un espacio intergeneracional donde las historias de distintas épocas de Zapamanga puedan dialogar en el papel. Los cupos serán limitados y la inscripción se abrirá la primera semana de abril a través de la página web y el grupo de WhatsApp comunitario.
Para quienes quieran conseguir un ejemplar de "Desde aquí se ve todo", los libros aún están disponibles en la sede de COCUZA en horario de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., sin ningún costo.
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